Los ciclos llevan a que las cosas empiecen, de pronto van cambiando, desapareciendo, alejándose hasta que al parecer hubiera sido un sueño como si nada existiera. Apenas a veces ni siquiera logramos recordar.
¿Qué pasa cuando hacemos eso a propósito? Cambiar el curso de las situaciones, del destino como muchos dicen, por creer que no es lo correcto, por pensar que está haciendo daño, por sentir como si nos fuera hacer mal a nosotros o a otras personas. A veces es lo mejor, realmente evitamos sentimientos desagradables, o tal vez sin saberlo nos prohibimos de enormes alegrías.
Con las relaciones con otras personas suele pasar mucho. Los alejamientos comienzan sin darte cuenta. Pero hay veces en que las misma personas desean que así sea. Personalmente, me resulta bastante evidente cuando se hace a propósito. Al darme cuenta siempre he preferido hacerme la indiferente, como si no supiera la intención de romper el lazo. Es por algo que la otra persona así lo desea, aunque se extraña mucho cuando te das cuenta que ya desapareció y no hiciste nada por tratar de impedirlo, por seguir continuando las conversaciones o las juntas. En vez de hacer algo y reconocer de que lo único que necesitas a veces es ese apoyo aunque sea pequeño, por poco tiempo... simplemente te cambiaría tu estado de ánimo, te cambiaría ese día...
¿Y si las próximas veces no dejo que esto sea así?...