domingo, 27 de marzo de 2011

forgetting

Ojalá pudiera olvidar las pesadillas que aún tengo como antes lo hacía. Desearía no tener ninguna memoria sobre eso, recordar el antes, cuando era feliz. Todo el dolor debería desaparecer. Podría olvidar, como si fuera tan fácil, y seguir adelante, sin esas horribles imágenes que asaltan mi mente. El dolor simplemente estaba matando mi alma. Y con eso, las personas se empezaban a preocupar. Fue entonces cuando empecé a aparentar, aún cuando dentro de mí estuviera en crisis, y lo único que quería era poder desahogarme y expresar todo. Pero de a poco aprendes, y hoy es más fácil que el día anterior. Terminas ocultando el dolor tan bien que todos consideras que eres una persona muy alegre y optimista, como eras al principio. Si pudiera dejar todo atrás y que dejara de afectarme tanto. O si recordara como puedo olvidar.

… Forgetting all the hurt inside you've learned to hide so well…

sábado, 26 de marzo de 2011

Miedo

Siempre supe los peligros a los que me estaba exponiendo cuando me uní a la organización. Ya han pasado años desde el momento en que, por soledad y utilidad, comencé a ser parte de este secreto. Y a medida que el tiempo pasaba, los miedos que tenía a exponerme a esos riesgos todos los días iban desapareciendo. Ahora entiendo que como, en general no pasé por muchas situaciones complicadas, me acostumbré, y terminé por no asimilar a lo que realmente me enfrentaba. Lo entendía, pero nunca imaginé la magnitud de las consecuencias.


Todavía era una niña cuando todo partió. Con 13 años, lo importante era entrenarme para lo que venía en mi vida. De a poco mis sentimientos fueron desaparecieron, me obligué a no sentir nada para así no sentir dolor, no tener sufrimiento y no volver a llorar nunca. Dejé de darle importancia a los hechos, a mi vida, a las cosas básicas de la realidad. Las misiones que debía hacer eran básicas en ese entonces, mantener cualquier acción en secreto era muy simple, y la idea de estar teniendo una “vida” oculta paralela era incluso emocionante.


No me di cuenta como las cosas se fueron complicando. Cada vez sentía que mejoraba, pero también las misiones eran más arriesgadas, y definitivamente más largas. Fingir y ocultar se convirtieron, hasta hoy, en las acciones que más utilicé diariamente. Empecé haciéndolo para proteger a las personas que quiero, para alejarlos de cualquier daño. En algún momento, esa protección hacia ellos era una costumbre, existió un punto en que el aparentar se convirtió en una máscara que ya no podía controlar en ninguna de mis dos realidades. Cumplía perfectamente el objetivo.


Pero los sentimientos cuando vuelven, te nublan la racionalidad. Después de una mala organización del grupo, y un par de errores sucesivos, llegamos a la crisis en la que estamos. Ahora han existido mayores enfrentamientos, y el peligro ahora sí se materializó. Todo lo que alguna vez protegí podría ser destruido. Todos los miedos han vuelto, y con él, también las emociones que comprimí y que me confunden. No sé cómo reaccionar….


¿El daño está vez si sería irreversible? ¿Qué pasará si no logro que todo termine?.... Seguramente…. Pasará lo inevitable….


martes, 8 de marzo de 2011

Memoria

Es otoño. Ya está oscuro cuando salgo de mi casa. Ya está oscuro cuando regreso. No recuerdo que pasó ayer entre medio de la madrugada y la noche. Tal vez ese día el sol no quiso salir, para mostrarnos algo importante. Pero recuerdo vagamente un rayo de luz… demasiado nítido para ser una simple luz. Rompía con todo, no calzaba en ese momento, no lo entendía. Y ahora estoy tratando de descifrarlo y sólo sé que estoy triste.

¿Exactamente qué fue lo que pasó ayer? Hubo un llamado. Estaba hablando por celular cuando se cortó la luz en el metro… 3 minutos después apareció esa luz que generó un quiebre. No volví a sentir lo que pasó antes del corte. Algo importante había cambiado, algo chocante y perturbador. No hay otra forma de explicar las lágrimas

Hoy el sol está demasiado brillante, me recordó un día particular hace un par de años atrás. ¿Dónde estoy? Es imposible que no recordara este lugar, pero no sé el por qué o el cómo llegué acá.

Una simple frase me trae el flash back que explicaría toda mi confusión.

-Es hora de que yo pueda re-enamorarte.