Papá:
Ojalá pueda leer esto. Confío en que así será.
Han pasado ya unos días desde su
muerte, y a veces siento que iré a su pieza y volveré a verlo en su cama como
antes, o que llegar a las 14.30 de la tarde después de su trabajo. Ya no
está aquí y lo acepto. Llevo mucho tiempo preparándome para cuando no
estuviera acá. No es fácil, pero considerando lo llorona que soy, siento que
he podido asimilarlo mejor de lo que yo esperaba. Creo que lo que me ha ayudado
es que todo el proceso se fue dando de a poco, y pudimos aprovechar el tiempo
que teníamos. Existe mucha tristeza, pero de alguna manera estoy tranquila.
Estoy tranquila porque ya no
está sufriendo, sé que debe estar feliz, que Usted volvió a caminar como antes,
que tiene ánimo y que se siente mucho mejor que los últimos meses que pasó acá. Que está con sus queridos papás, y con sus hermanos que ya no estaban
aquí, la Tía María y el Tío Víctor, además de reencontrarse con todos quienes
partieron antes y que querías mucho.
Estoy tranquila porque le ayudé
en todo lo que pude siempre. Me tocó estar a su lado en estos 9 meses que
luchaste, (sí que luchaste hasta el final! Realmente admirable) y le agradezco
a Dios que así haya ocurrido. Nunca lo dejé solo, claro que a veces me cansaba
porque pedías cosas raras e imposibles (creo que jamás encontraré un
oftalmólogo a domicilio xD). Pero dentro de lo que yo podía hacer, traté
siempre de cumplir con lo que me pidió. Y de cumplir sus últimos deseos.
Estoy tranquila porque dentro de
todo alcanzamos a despedirnos. El 6 de marzo Usted hizo lo que siempre dijo que
haría "Algún día haré un picadillo como a mí me gusta, y compraré todo lo
que quiero". Ese día estará siempre en mi memoria, fue tu última ida al
supermercado, y hasta me compraste una polera. En la tarde, estuvimos todos
juntos comiendo felices, haciendo un brindis por nosotros 5, juntos siempre.
Alcancé a decirle que lo quería mucho. Así como Usted un día me dijo que me
quería mucho, que era la única que lograba hacerlo emocionarse y que nunca se
iba a enojar conmigo. Pudimos recordar cosas juntos como la llama que es un
animal que quema, o cuando yo lo llamaba en la piscina cuando era chica porque
tenía miedo. Y la conclusión de ambos es que alcanzamos a estar harto tiempo
juntos: 24 años.
Estoy tranquila porque yo misma
pude mantenerme tranquila. Usted me vio botar algunas lágrimas cuando supimos
la noticia del cáncer, pero nunca lloré desconsoladamente frente a Usted. Lo
hice inconscientemente. Supongo que yo misma quería que supiera que yo a pesar
de la pena iba a estar bien. Estoy con pena, pero estoy bien. Y así cuando me
tocó hablar con los doctores durante su hospitalización también estuve
tranquila. Recibía las noticias y preguntaba mis dudas de forma serena, y me
guardaba la pena que sentía.
Estoy tranquila porque vivimos
una vida plena llena de recuerdos lindos y algunas tan increíbles que parecen
mentira (O sea, botaste un árbol y sólo usando tus manos!!). Desde niña supe
que Usted papá, que por su edad no podría acompañarme en la mayoría de las
etapas de mi vida como muchas personas sí tienen la fortuna de tener a sus padres
hasta avanzada su edad. Pero le agradezco tanto a Dios que me haya visto como
soy ahora. Usted cumplió su promesa de que me vería titulada y después se iría.
Pudo verme con un gran futuro por delante y feliz. Pudo ver a su chiquitita, a
su Tuty convertida en mujer.
Estoy tranquila porque nos
quisimos mucho!! Iba a verlo al hospital los últimos días y se alegraba al
verme. Siempre tenía una sonrisa para mí. Se preocupó de decirme que hay que
seguir adelante, como dijo la última noche que pasó en hommy. Se preocupó de
decirme que "La vida sigue igual". Y se preocupó hasta de decirle a
mi pololo que debía cuidarme.
Mi papillo (recuerda cuando lo
llamaba así?) siempre fuiste una persona demasiado buena!! Muchas veces dije
que eso se debía a no ser santiaguino, tenías la pureza de los provincianos y
siempre tratabas de ayudar a todos. Ya viste toda la gente que estuvo a tu
lado, toda la gente que está conmocionada por tu partida. Diste mucho de tu
parte hasta el final: Escribiste tu propio discurso para que se leyera en el
funeral, nos dejaste a todos preparados para la vida, te despediste de
familiares y amigos, dejaste que yo pudiera estar de cumpleaños tranquila, sin
pena y estoy segura que hasta en algún nivel de tu mente (por querer manejar
todo), no te fuiste hasta que no pasara el día de pago para que de alguna
manera no nos saliera tan pesado pagar todo lo que se venía. Eras muy bueno y
te agradezco todo lo que hiciste por nosotros.
Papá, lo voy a extrañar toda mi
vida. Lo voy a querer para siempre. Sé que me estará acompañando en cada etapa
de mi vida. Estoy feliz de ser su hija. Estoy feliz porque muchas veces nos
dijo lo feliz que era con nosotros, y nos escribía cartas hermosas en fechas
importantes. Ahora papá, como yo heredé
su parte artística, seré yo quien
escuche música clásica y le escriba a Usted en su lugar.
Papá, nos volveremos a encontrar. Gracias por la confianza que depositó en mí para que yo lo representara todos
estos meses. Gracias por todo lo que hizo por nosotros y por todo lo vivido
juntos. Lo quiero mucho. Y nunca lo
olvidaré.
Nos vemos algún día, en esta vida (si es que me viene a visitar) o en la otra!!
Su hija Francisca - Franci - Panchi Punchi - Francesca Romana - Tuky - Tuty