miércoles, 25 de diciembre de 2013

Miedo (Parte 2)

¿El daño esta vez si sería irreversible? 



En algún punto, el enemigo se hizo más fuerte de lo que la organización predijo. Pude presenciar cómo todos se iban relajando. Las reuniones de las 2 de la mañana ya no eran todas las noches, cada vez duraban menos. Los entrenamientos empezaron de a poco a desaparecer. La mayoría tenía exceso de confianza, y cuando les hablaba del tema siempre respondían que así era mejor, que no eran necesaria las reuniones ni las vigilancias de cada zona. No los culpo, yo aún era una aprendiz como para tomar en cuenta mi opinión. Sin embargo, un par de nosotros seguimos con las rutinas anteriores, seguíamos con las informaciones y las vigilancia, estábamos siempre alerta. Lo más importante, es que seguimos en los entrenamientos, todas las noches, de 2 a 5 de la mañana nos reuníamos para mejorar hasta que logramos un absoluto control sobre nuestros poderes y nuestros guardianes siempre apoyándonos y guiándonos en toda esta preparación. 



Todo hubiera sido distinto si ellos no se hubieran descuidado. Pero los enfrentamiento aumentaron gradualmente y llevamos ya años con esta pelea eterna, defendiendo nuestro mundo que está a punto de colapsar.  Durante todo este proceso, mi "vida normal" cambió y ocultar las reuniones secretas se hacía más difícil, cada vez más seguido tener que irme en medio de las clases o de las juntas, siempre pendiente del tipo de "persona" que podía estar espiando. Y cómo nunca había pasado, las peleas al ser más agresivas empezaban a dejarme heridas en mi cuerpo. ¿Cómo explicarlas? Cuando se salió de control, desaparecer fue la única opción. He reaccionado de la mejor manera de acuerdo a la situación. Sé que muchos no están de acuerdo con mi forma de pelear. Pero al menos logro obtener resultados y he logrado preservar el secreto de nuestra organización. Tengo miedo, pero no dejaré que me paralice. No me rendiré. 




domingo, 15 de diciembre de 2013

Enfrentamiento

Mi querida fuerza misteriosa, nos volvemos a encontrar una vez más. Ha pasado demasiado tiempo. Largos años han pasado ya desde que tuvimos nuestro último enfrentamiento y no te mentiré, hasta esperaba con ansias este reencuentro.
Siento curiosidad del por qué en estos momentos estás aquí. No. Más que el por qué, tengo curiosidad por el método. Sé que así como yo estoy pendiente de ti y de tus actividades a los que la mayoría llama "coincidencias", has estado dándote cuenta de mis cambios. Sé que notas que mi frialdad característica ya no me domina como antes. Pero conoces también al igual que yo el conflicto interno que se genera entre mi racionalidad, sentimentalismo y mi maldad.
¿Qué es lo que ocultas que yo aún no me percato? No intentes engañarme. Puedo sentirlo... es la presencia de otro punto de inflexión, pero no logro descifrarlo. Además, esta vez no irrumpiste de un sólo golpe. ¿Será que ya llegó el momento del que hablamos aquel mes de Agosto? ¿Es esa la razón de los sueños que he tenido? Sabes perfectamente que los únicos sueños que recuerdo son las pesadillas y no es coincidencia que hace varias semanas que he estado teniendo el mismo sueño... el mismo sueño.

Y como siempre, no harás nada hasta que las cosas pasen.

Un nuevo punto de inflexión en mi vida. Sé que puedo enfrentarlo mejor esta vez. No pasará lo mismo que antes. Sólo debo dejar mi inseguridad de un lado.

Sólo debo dejar atrás el "que dirán".

Sólo debo dejar atrás la racionalidad esta vez.

Después de todo, mi querida y malvada fuerza misteriosa, tú me convenciste que los sentimientos no servían y que la racionalidad era el único camino. Hoy no. Finalmente siento que puedo ser yo otra vez.