lunes, 30 de agosto de 2010

libertad

Después de juntarme con mis amigas del colegio, y despedirme de la Isa, fui a la plaza que quedaba a 20 minutos de mi casa. Eran las 18.53 de la tarde y hacía calor. Era un día distinto todos los demás. Yo había estado miles de veces en esa plaza, sentada en el mismo lugar. He estudiado y hecho tareas ahí. He arreglado mi propio mundo a los pies de ese árbol. He llorado todas las penas que me han afectado, imaginado todas las opciones posibles, y el mismo viento del lugar siempre me ha tranquilizado. Una vez más estuve sola conmigo misma en silencio. Conocía muy bien este lugar y ahora todo era distinto. Mi vida ya había cambiado. El mismo árbol parecía decirme que no me reconocía sin la polera gris ni la falda cuadrillé. Así como había guardado mi uniforme para tenerlo de recuerdo, había guardado los sentimientos de esa otra etapa. Ya no tengo nada más que hacer allá, pues no sacaría nada con pasar el resto de la tarde en esa plaza como antes solía hacerlo una vez por semana. No esta vez. Ahora sólo necesitaba regresar.


Aún así, no me devolví enseguida. Me quedé ahí observando, y era exactamente como la primera vez que había ido, un día de verano, de vacaciones. Era como una despedida. Y entonces me sentí libre.

martes, 24 de agosto de 2010

enfermedad

Ahora que estoy enferma, estaba pensando en lo fácil que era faltar al colegio sin tener ninguna consecuencia importante. Y ahora en la universidad, si no existe un certificado médico de por medio, se asume que uno lo hace por irresponsabilidad. Personalmente, no voy nunca al médico, odio los hospitales, clínicas y todos sus derivados. Sobretodo porque ya la experiencia nos hace identificar cómo tratar la enfermedad. Estoy resfriada, me tomé un paracetamol de esos milagrosos, me bajó la fiebre y me siento mejor. Para qué gastar tiempo y dinero en algo que por ahora puedo solucionar. Hoy tengo un control de microeconomía en la tarde, y estar en la cama con fiebre si no lo dice un papelito escrito por alguien con estudios de medicina no tiene validez. Uno podría estar agonizando enfrente de ellos, y aún así dudarían de ti. En fin, estoy estudiando para la tarde, pero de a poco. No quiero agotarme, ni sobre cargarme porque prefiero estar mejor para mañana cuando tengo otras 2 evaluaciones.

Ahora que vuelvo a estudiar, vuelvo a pensar en el colegio y en cómo estudiaba. Y no entiendo cómo podía ser capaz de estudiar sin hacer controles de los años anteriores... xD

domingo, 22 de agosto de 2010

sueños

Veía el río que tanto le gustaba en su niñez. Estaba rodeado de pastos y juncos que no permitían ver qué había al otro extremo. Veía el puente donde le gustaba saltar y mirar como corría el agua. Ese puente eterno que atravesaba supuestamente la parte más delgada del río. Volvía a sentir esa felicidad inocente de estar en un lugar demasiado perfecto, lejos de donde vivía y estar nuevamente en una aventura de recorrer a través de los gigantes árboles que llevaban al cielo, encontrar nuevos caminos que las veces pasadas no había descubierto. Pensaba en poder tocar las nubes si trepara los árboles y descubrir lo que mil veces había imaginado.


Era solamente un canal. El puente no existía, la humedad sigue afectando a los 2 últimos tablas que quedan. Sólo hay tierra alrededor, mezclado con el pasto, a veces seco, a veces verde. Apenas lograba parecerse al lugar que tantas veces había estado. Tanto tiempo había esperado para ver que ese lugar ya no existía. Se atrevió a seguir recorriendo, viendo los árboles que quedaban, y viendo otro nuevos que habían. Sus sueños de niñez parecían haber desaparecido.


Al empezar a devolverse, se sorprendió. Sonrió. Una persona parecía observarla desde muy lejos, una silueta borrosa, que apenas podía distinguir. Esta vez observó bien su alrededor. No todo había desaparecido. Comprendió que no había esperado tanto tiempo para cumplir sus primeras ideas en un lugar ideal. Había esperado para poder vivir ahí los nuevos sueños que tenía para su futuro.



sábado, 21 de agosto de 2010

I'm back!!

Han pasado 2 años, 7 meses y 11 días desde la última vez que escribí en un blog.
Han pasado 2 años, 7 meses y 11 días desde la última vez que vi las letras azules impregnadas en un mar negro.
Han pasado 2 años, 7 meses y 11 días desde la última vez que hice público a desconocidos algún sentimiento.

¿Qué me ha hecho volver?


He encontrado un cambio en mí. He madurado sin duda. No soy la niña desilusionada de 15 años que no salía de su computador. No soy quien se ocultaba de la vida. No soy quien trataba de no sentir, de no demostrar nada, de no preocupar a nadie. Y definitivamente no soy la persona que quería ser a esta edad.


Es una nueva etapa que empecé. Después de mucho tiempo de transición, estoy lista para seguir. Y así como lo he hecho hasta ahora, me seguiré arriesgando, impulsada por esta irracionalidad de sueños que hemos tenido la mayoría alguna vez.


Así como alguna vez lo fui, he vuelto a ser yo misma. Y ahora he vuelto a retomar las actividades artísticas que tanto me gustaban y que tanto disfruto ahora. He vuelto para poder mostrar nuevamente lo que escribo. Creo que nunca debí haberlo abandonado, ni debí haberme dejado llevar por todo lo demás que me alejó de mi creatividad...... ese fue realmente...... my own mistake......