domingo, 18 de mayo de 2014

In The Dark

I'm from where the magic is
I'll give you what I cannot take away with me
And the sunlit day and moon
I wanna have a silent kiss, 
I wanna make you mine,
I'm thinking how... can't leave me now
Stay with me somehow

You come from where the fire is, 
You give me what you couldn't burn the last time
One sunless day and moon
I wanna be so close to you,
See whatever scars you carry within your broken heart,
Mine's your missing heart

Come with me, where the magic is,
There's more than light we could share
We could join the sun and moon... if you want to

Be my lifeline for this lifetime, 
Suffer and pleasure forever and ever
I'd like to see how the walls around your heart will fall apart...
Stop resisting, let the light in, 
Suffer and pleasure forever and ever
For this one lifetime

Let me take you where the magic is, 
Back in time,
Remember the light... of the cold December Moon

I wanna have a silent kiss , 
I wanna make you mine,
I'm thinking you can't leave me now
Stay with me somehow

Stay with me somehow!!

Come with me where the magic is, 
There is more than light we can share
We could own the sun and moon

Be my lifeline for this lifetime, 
Suffer and pleasure forever and ever
I'd like to see how the walls around your heart will fall apart...
Stop resisting, let the light in, 
Suffer and pleasure forever and ever
For this one lifetime...

Be my lifeline for this lifetime, 
Suffer and pleasure forever and ever
Stop resisting let the light in ... 
Oh oh ...
For this one lifetime

I am feeling your face in the dark
I'm hearing you breathe in the dark
I am tasting your lips in the dark
I'm holding you close in the dark

I'll take you where the magic is!!
I'll give you everything I own, we can love her?
You can have my broken midnight moon
If you give me your broken heart
And I will give you something for your indulgence?
We can make this life the finest heart?

I come from where the magic is!!
I'd give you what I could take away with me
And a sunlit day and moon
I wanna have a silent kiss, 
I wanna make you mine,
I'm thinking you can't leave me now
Stay with me somehow...

I am feeling your face in the dark!
I'm hearing you breathe in the dark!
I am tasting your lips in the dark!
I'm holding you close in the dark!

jueves, 20 de febrero de 2014

Morado

Su cabello era rubio claro. Sus ojos pardos. Tenía una obesión por las tonalidades violetas. Todas sus cosas siempre tenían algun tono lila. Todo combinaba. Un día incluso se hizo mechas en su pelo de ese color. Al principio le costó, era un cambio gradual, pero drástico. Sin embargo, de a poco se fue acostumbrando hasta que un par de meses después, su pelo se volvió completamente morado. Se sentía mucho más cómoda así que con su verdadera apariencia. Tenía mucho cuidado siempre de la combinación de su vestimenta, sus cosas, sus accesorios . Cada detalle estaba siempre cuidadosamente pensado. La selección de cada cosa, para que coincidiera de buena manera era precisa y coherente. Aunque todo fuera del mismo tono, y se creyera que todo podía funcionar bien con todo, ella sabía que un simple detalle podría hacer que funcionara mal, que todo se derrumbara. Las personas no sabían de eso, pues para ellas, pasaba por alto aquellos detalles y era muy normal que ella siempre estuviera así y les gustaba la felicidad que siempre irradiaba y que encontraban que se materializaba en ese color. Era normal. Nunca se cuestionaron si existía algún motivo detrás de todo eso o si tal vez podía ser diferente. 



Un día se olvidó de colocar la pulsera que correspondía. Se desestabilizó un poco, pero luego se tranquilizó pues los demás no tenían por qué darse cuenta. Y aunque era algo bastante obvio, parecía pasar desapercibido. Otro día usó un lápiz diferente. Y otro una cartera que no debía ser usada todavía. Algo estaba cambiando en ella que hacía que se descuidara de esas cosas tan importantes, pero no podía entender que era. Una tarde, perdió uno de sus cuadernos en alguna de las salas. Estuvo varios minutos recorriendo hasta que llegó al lugar donde lo había dejado. Estaba encima de un sillón, siendo levantado por un hombre que al momento de tomarlo se le ocurrió hacer lo que nunca nadie había hecho: abrirlo. El cuaderno por dentro no era morado, era amarillo, del mismo tono que su cabello natural. Todo se deshizo en ese instante. Él, que tenía el cuaderno en sus manos, pudo observar que todas las cosas de ellas tomaban un color distinto, generando una gama muy variada de matices. Sus cosas eran algunas muy coloridas, otras más grises. Sin embargo, para las demás personas todo seguía igual. Su imagen, ese color morado que tanto había cuidado por largo tiempo, se había ido y sólo él en ese momento podía ver cómo era ella realmente.



Con una sonrisa él cierra el cuaderno, haciendo que todo vuelva a ser como antes. No se lo devuelve. Ella no se lo pide. Así puede ver su verdadera apariencia cada vez que él quiera.


domingo, 5 de enero de 2014

Viento

Ahí estaba otra vez. De frente a la vida, con su mirada desafiante. Su cuerpo estaba agotado por lo que recién acababa de enfrentar, pero con una enorme satisfacción por lo vivido.  Había sido difícil, un obstáculo más, nuevas complicaciones, pero al final todo había resultado bien.  



Sin embargo, no sentía tranquilidad. Había una perturbación dentro de su alma. Había una inquietud que le alertaba que algo nuevo se acercaba. Mientras mejor parecía estar todo, más se intensificaba esa sensación. No era nuevo que sintiera esos presentimientos cuando iban a suceder los cambios importantes en su vida. Eran los poderes que había logrado obtener de sus antepasados. Pero la sensación que sentía en este momento jamás la había vivido. No existía esa ansiedad característica de su persona, ni esa necesidad de estar siempre en movimiento para mantener la calma. Al contrario, permanecía inmóvil, como si así pudiese ser capaz de sentir de mejor manera el mensaje que estaba recibiendo. Nada se aclaraba, nada sucedía. 



En algún momento, sin saber si habían pasado sólo minutos o varias horas, sintió la frescura del viento otoñal en su rostro. Un segundo de relajo y una respiración profunda antes de que su nueva determinación se apoderara de su mente. Su mirada cambió. Hace años que no pasaba una brisa en aquel lugar. 



Ese viento, en aquel momento, fue el que empezó todo.



miércoles, 25 de diciembre de 2013

Miedo (Parte 2)

¿El daño esta vez si sería irreversible? 



En algún punto, el enemigo se hizo más fuerte de lo que la organización predijo. Pude presenciar cómo todos se iban relajando. Las reuniones de las 2 de la mañana ya no eran todas las noches, cada vez duraban menos. Los entrenamientos empezaron de a poco a desaparecer. La mayoría tenía exceso de confianza, y cuando les hablaba del tema siempre respondían que así era mejor, que no eran necesaria las reuniones ni las vigilancias de cada zona. No los culpo, yo aún era una aprendiz como para tomar en cuenta mi opinión. Sin embargo, un par de nosotros seguimos con las rutinas anteriores, seguíamos con las informaciones y las vigilancia, estábamos siempre alerta. Lo más importante, es que seguimos en los entrenamientos, todas las noches, de 2 a 5 de la mañana nos reuníamos para mejorar hasta que logramos un absoluto control sobre nuestros poderes y nuestros guardianes siempre apoyándonos y guiándonos en toda esta preparación. 



Todo hubiera sido distinto si ellos no se hubieran descuidado. Pero los enfrentamiento aumentaron gradualmente y llevamos ya años con esta pelea eterna, defendiendo nuestro mundo que está a punto de colapsar.  Durante todo este proceso, mi "vida normal" cambió y ocultar las reuniones secretas se hacía más difícil, cada vez más seguido tener que irme en medio de las clases o de las juntas, siempre pendiente del tipo de "persona" que podía estar espiando. Y cómo nunca había pasado, las peleas al ser más agresivas empezaban a dejarme heridas en mi cuerpo. ¿Cómo explicarlas? Cuando se salió de control, desaparecer fue la única opción. He reaccionado de la mejor manera de acuerdo a la situación. Sé que muchos no están de acuerdo con mi forma de pelear. Pero al menos logro obtener resultados y he logrado preservar el secreto de nuestra organización. Tengo miedo, pero no dejaré que me paralice. No me rendiré. 




domingo, 15 de diciembre de 2013

Enfrentamiento

Mi querida fuerza misteriosa, nos volvemos a encontrar una vez más. Ha pasado demasiado tiempo. Largos años han pasado ya desde que tuvimos nuestro último enfrentamiento y no te mentiré, hasta esperaba con ansias este reencuentro.
Siento curiosidad del por qué en estos momentos estás aquí. No. Más que el por qué, tengo curiosidad por el método. Sé que así como yo estoy pendiente de ti y de tus actividades a los que la mayoría llama "coincidencias", has estado dándote cuenta de mis cambios. Sé que notas que mi frialdad característica ya no me domina como antes. Pero conoces también al igual que yo el conflicto interno que se genera entre mi racionalidad, sentimentalismo y mi maldad.
¿Qué es lo que ocultas que yo aún no me percato? No intentes engañarme. Puedo sentirlo... es la presencia de otro punto de inflexión, pero no logro descifrarlo. Además, esta vez no irrumpiste de un sólo golpe. ¿Será que ya llegó el momento del que hablamos aquel mes de Agosto? ¿Es esa la razón de los sueños que he tenido? Sabes perfectamente que los únicos sueños que recuerdo son las pesadillas y no es coincidencia que hace varias semanas que he estado teniendo el mismo sueño... el mismo sueño.

Y como siempre, no harás nada hasta que las cosas pasen.

Un nuevo punto de inflexión en mi vida. Sé que puedo enfrentarlo mejor esta vez. No pasará lo mismo que antes. Sólo debo dejar mi inseguridad de un lado.

Sólo debo dejar atrás el "que dirán".

Sólo debo dejar atrás la racionalidad esta vez.

Después de todo, mi querida y malvada fuerza misteriosa, tú me convenciste que los sentimientos no servían y que la racionalidad era el único camino. Hoy no. Finalmente siento que puedo ser yo otra vez. 

lunes, 13 de febrero de 2012

Para Fabián Rodrigo Mennert Aranda

Por alguna razón sentí que debía hoy escribir hacia ti. Nunca es fácil enterarse que una persona que conociste ya no está en este mundo. Ese día que supe la noticia, era de noche como ahora, y quedé impactada. Recuerdo que al otro día le conté a mi mamá, quien aún te reconocía y sintió el mismo shock. No pude ir al velorio ni a tu funeral. Y no pude de terminar de escribir lo que sentía en ese momento, porque todavía no asimilaba bien.


Fue una noticia impactante, pero es ahora después de 2 meses que me doy cuenta que me afectó mucho más de lo que creía. Resultó que a pesar que nunca fuimos amigos cercanos, terminaba en algún momento del día pensando en ti y esperando que estuvieras bien en el cielo. Debes saber, o eso creo, que dediqué oraciones por tu alma, por tu familia y personas cercanas que sufren porque no estás aquí. Eras una persona muy alegre, y hubo varias cosas que vivimos juntos en el colegio, cuando nos sentábamos juntos y hacíamos trabajos y a muchísimas personas nos diste momentos que no olvidaremos. Espero que puedas leer esto, Fabián. Rezo por tu alma, y como ya dije, te sigo recordando casi todos los días a pesar de que no hablamos más desde que nos graduamos.


Esto te lo dedico a ti y a las personas más cercanas como tu familia y amigos. Quién sabe, tal vez alguien en un par de minutos o años googleen tu nombre, y aparezca este escrito de alguien desconocido. Es el mínimo apoyo, hasta ahora invisible, que puede darles una persona anónima como yo, que compartió la enseñanza media contigo, que te quiere y te recuerda.


Que en paz descanses Fabián

viernes, 22 de julio de 2011

Noche de Confesiones

Confieso que olvidé la ruta de acceso a mis archivos personales.

Confieso que quemé y borré la mitad de las cosas que alguna vez escribí. Por miedo a que pudieran encontrarlas, tal vez reírse, que se propagaran. Miedo a que no lo percibieran como yo lo hacía.

Confieso que siempre miento. Agrego un poco de ficción, que no hace daño ni cambia el sentido de los hechos, a la realidad. Siempre tengo alguna mentira preparada cuando a veces se nota que me siento triste. Siempre tengo la excusa tras la excusa que no resulta a veces cuando se nota que me siento triste.

Confieso que tanto mentir me ha llevado a actuar de una forma diferente. Paso días teniendo una máscara perfectamente hecha, a veces tengo la máscara a medio hacer. Otras veces sólo es maquillaje que logra encubrir cómo reacciono o qué siento.

Confieso que no se aconsejar. No se me ocurre como dar ánimo, como guiar a otra persona. Sólo puedo estar apoyando a las personas.

Confieso que soy muy dura conmigo. Tiendo a criticarme mucho y a tener pánico de ser una mala persona. Pienso demasiado cómo debería ser, cómo debí haber sido, y porque no soy como quiero.

Confieso que me complico por tonteras.

Confieso que soy muy observadora. Me fijo y recuerdo a veces detalles sin sentido o también importantes signos que no puedo dejar de percibir. Confieso al mismo tiempo que me hago la tonta y no demuestro conocer más de lo normal.

Confieso que me cuesta mucho (mucho mucho) confiar en alguien. Tiendo a mantener distancia con las personas, tener miedo de cómo son, de si no engañan (algo inconsecuente considerando que a través de mis máscaras yo también engaño) Tengo miedo principalmente de saber si revelan secretos, si de verdad callan cuando dicen que lo hacen.

Confieso que no me gusta aceptar ayuda y trato de enfrentar mis problemas sola.

Confieso que he llorado cuando hablo con otras personas por internet sin decirles. Es una de las magias de no poder ver al otro en el momento en que hablas.

Confieso que hay veces en que me encierro en la fantasía y no tengo contacto con la sociedad. No salgo de mi casa, encuentro nuevas historias que leer y que ver.

Confieso que me da pena que la mayoría de las personas me habla sólo por interés. Para saber de alguien más, por un favor específico.

Confieso que todo lo que publico en el blog pasa por tres filtros personales.

Confieso que esta noche recordé la ruta de acceso a mis archivos personales.